A mi me encanta el deporte, y como declaro en ficha personal, soy sevillista.
Desde que empecé a utilizar internet asiduamente, me ha gustado informarme sobre el mundo del fútbol a través de este medio. En los inicios, leía como todos los españolitos el marca y el as. Lo que ocurrió fue que con el tiempo, estas páginas se volvieron cada vez menos generalistas y más “madrileñas”. A raíz de este giro, sentí la necesidad de buscar un periódico online que, o fuera más imparcial, o se centrara más en mi equipo. Fue entonces cuando conocí muchodeporte, hará ahora 4 ó 5 años.
Por aquellos tiempos, en los que todavía no se había alumbrado la tan traída web 2.0, la página de muchodeporte no estaba mal. Partía de una idea innovadora, la de hacer su portada bipolar, para atraer a público bético y sevillista. De hecho, la página desde sus inicios permutaba las posiciones de ambos equipos en la pantalla para no tratar de tener “favoritismos”.
Sin embargo, después de esto vino la web 2.0, grandes avances en la usabilidad, en el diseño, en la publicidad… pero no para muchodeporte. En un principio, la postura de la web fue quedarse al margen de este cambio, olvidando que un negocio que funciona internet debe preocuparse por ser pionero en la adopción de las tecnologías que le atañen. Luego, y bastante tarde, por cierto, se lanzaron a rediseñar su sitio. Yo, cuando me enteré de la noticia, respiré aliviado. Por fin. Pero cuando lo ví se me cayó el mundo al suelo. Era más de lo mismo. Se “modernizó”, pero no se cambiaron las ideas.
Como bien dijo Einstein: “No podemos resolver nuestros viejos problemas con los planteamientos que los originaron”. No hubo un replanteamiento en aspectos tan importantes como:
- Imagen corporativa: sus colores no son amigables. Una web que pretende que sus usuarios inviertan tiempo leyendo sus contenidos debería utilizar colores más suaves, que no carguen contra la retina de sus usuarios.
- Tratamiento de imágenes: aquí vale todo. Fotografías que no respetan tamaños homogéneos y que se publican sin hacerles un reescalado, por lo que se ven borrosas, además de tardar mucho tiempo en cargar.
- Publicidad asfixiante: no hay política de publicidad. Los anuncios se apilan, nos asaltan como pop-ups todo el tiempo. No hay unformidad en colores, contenido…
- Usabilidad muy reducida: el manejo del sitio es complicado. No todo funciona como debería. La fuente tiene un tamaño muy pequeño y se amontona en el 20% de la web, a pesar de ser lo más importante del sitio. En particular, hay una cosa que atenta además de contra la usabilidad, contra la base del sentido común. Cuando entramos en una de las secciones de la página (Betis, Sevilla y “otras noticias” -habitualmente CajaSol), automaticamente se carga un pop-up con la crónica del último partido disputado. Esto es una auténtica locura. Sinceramente, no alcanzo a entender cómo nadie ha cambiado esto a lo largo de los años. Un somero estudio por parte de muchodeporte serviría para darse cuenta de que está metiendo la pata con esto.
En conclusión, la página no ofrece una experiencia de navegación agradable. Yo, cuando entro, voy a buscar la información que quiero leer y me voy corriendo. Para ello, tengo que apartar pop-ups, escuchar los famosos anuncios de la muerte (éstos son de Google, se absuelve por estos cargos al acusado), cargarme la crónica del partido del sábado pasado (cuando hoy es sábado) y entonces ya llego a la información que me interesa.
Por todo esto, creo que hablo en nombre de mucha gente cuando digo: Por favor, replanteen su sitio. Replanteen sus políticas. En general, repiensen su manera de estar en internet. Porque de otra forma, yo terminaré leyendo las noticias que me interesan en eldesmarque.com, que, pese a no ser la mejor página del mundo, entiende mucho mejor el cambio que se ha producido en la web y lo que demandamos los usuarios.

Gráficos que se parecen a Pac-man

Gráfico recursivo

its quite confusing, actually

¡Eres el visitante 10.000 de mi sitio!

Qué grande eres Chuck

Preocupaciones vs Edad

Googling
Fuente: graphjam.com
The Big Picture es un fotolog creado por Alan Taylor, un trabajador del Boston Globe en el que cuenta historias con unas fotografías de estupendas. Ya hice una reseña en este blog sobre su cobertura de los JJOO de China, pero es que desde entonces no han hecho sino seguir publicando con calidad excelente hitos de la talla de la toma de posesión de Barack Obama, sus preparativos o el conflicto en la franja de Gaza .
Aunque no te equivoques, que las imágenes no son del propio Alan, sino que son propiedad de Getty Images, Associated Press y Reuters. A mi me encanta por la calidad de las instantáneas, además de por su sensibilidad y su contexto.
Espero que disfrutes el sitio, porque desde luego que es una visita obligada.
Me he comprado un cable HDMI, y ahora veo mi portátil en las teles de plasma de puta madre estupendamente. Además tengo la nueva versión que conté del ultrastar deluxe, un estupendo juego de karaoke.
Antes jugábamos simplemente a ultrastar, y bueno, la cosa solía tener un éxito “parcial”. Había quien cantaba, quien no pero le gustaba verlo, y quien lo detestaba. Bueno, ahora con la nueva versión, pueden hacerse 3 equipos, uno de los integrantes de cada cual puede cantar simultáneamente a los demás. En un caso hipotético podrían llegar a jugar hasta 6 personas a la vez.
Ahora a todo el mundo le gusta jugar. A saber. El hecho de estar en competición ha debido crear un aliciente y despierta a la gente el interés que antes no tenía por la música.
Cuando pensaba en esto, me acordé de algo que me pasó hace ya bastantes años estando de vacaciones. Conocí a un chico marroquí en unos apartamentos donde veraneaba, que tenían un club de tenis en el que se podía jugar gratis todo el tiempo que se quisiese. Yo quedaba con este chico para jugar al tenis. Lo particular es que él nunca quería jugar un partido. Él quedaba conmigo todas las veces que quisiera, y a él le gustaba el tenis, pero no quería saber nada de la más mínima competición. Si yo quería jugar un partido tenía que quedar con alguno de mis otros conocidos en aquel sitio.
En definitiva… ¿es nuestra cultura competitiva por definición? Yo sé que cuando juego a algo lo hago para ganar, porque entiendo que el juego se embellece cuando pongo mi esfuerzo en ello. De hecho, me gusta que los demás hagan lo mismo, porque entonces el desafío es mucho mayor. Pero sin embargo, no desmerezco la actividad por el mero hecho de que sea competitiva en el caso de que me guste.
¿Tú qué dices?
Lavadito de cara para la web, que ya llevaba alrededor de un año online y ya me pedía el cuerpo darle un cambiazo hace tiempo. Ahora, además de un nuevo diseño, tiene enlaces a mis últimos tweets, links sociales al final de cada entrada, se muestran las entradas en su integridad…
Creo que el salto adelante es importante. ¿A tí qué te parece?
1. Porque aunque tú te crees gracioso, la puta pura verdad es que tienes la misma gracia que el día de la Madre para Marco. Gracias a la comparación, ya no hace falta seguir escribiendo en este punto. (Eso es eficacia).
2. Porque te comes demasiado la cabeza con temas demasiado frikis que vuelven a no interesarle a nadie. Los cambios en los modelos de negocio, los karokes montados a base de gadgets o la procedencia de las palabras son para P-A-S-A-D-O-S. Cómprate un amigo.
3. Porque no eres un tío guay como David Beckham, Willy Fog o Naranjito. Así que resumiendo, la gente no leería lo que escribes ni aunque les pusieses una nómina. Porque en este país hay que ser una Belén Esteban pa ser importante. Hay que ver lo que nos gusta la gente como Belén, que es la mar de sencilla y luchadora. !Te queremos Belén!
4. Porque no haces listas molonas para aparecer en buscadores y que la gente entre y te vuelvas superfamoso y ya la vida sea maravillosa. Si es que pareces tonto, con lo fácil que es. Mira que tiene que ser escribir 1 2 3 4 y 5 y empezar a poner tonterías. Con lo bien que tú haces eso. Lo de las tonterías, digo.
5. Porque eres tan cutre que haces una lista de cinco elementos y ni siquiera se te ocurre qué poner en último lugar. Menos mal que por lo menos eres un tío gracioso (Ver más arriba) y cuco y eres capaz de salir por la tangente.

¿Sólo es eso?
No te ha pasado que tienes tres libros empezados, te han recomendado 12 páginas en delicious, tienes 1500 feeds sin leer, 3 ó 4 correos en la bandeja y 20 ó 30 fotos y sus comentarios respectivos en facebook y tuenti. Ahora eso es lo que hay. ¡Demasiado!
Ayer antes de irme a la cama, leía en Google Reader algunas entradas atrasadas del Blog de Martin Varsavsky, el creador de la fonera.
En una de sus entradas, Martin hablaba sobre los tiempos pasados y su simplicidad, en el que él escribía en su blog y en él obtenía sus respuestas y a través de él se generaba la conversación. Todo era fácil. Si yo quería conversar con Martin, sabía dónde ir. Si Martin quería charlar con gente sobre algún tema en particular, no tenía más que escribir una entrada en su blog.
Eso ya no existe.
Ahora cualquier persona “normal” comparte o genera contenidos a través de facebook, tuenti, puede que un blog personal, puede que tenga twitter, comparta sus vínculos con delicious, o lo menee en menéame, lea sus feeds en netvibes o google reader y los comparta o anote algo en ellos, tenga sus fotos en flickr y sus videos en blip o en vímeo.
El problema de la web 1.0 es que no existía la conversación, y por lo tanto, no era posible crear comunidades, y el progreso se hacía más lento. Ahora pienso que el problema va a comenzar a venir por otro lado. Ahora hay tantas posibilidades y cada una con su propia comunidad, que uno no tiene horas en el día para responder a las exigencias que empieza a implicar tener una personalidad en la red.
Al hilo de esto, estuve hace un par de meses en el EBE y pude asistir a la charla de Bret Taylor, CEO de la empresa que propone una solución para este problema: FriendFeed. Esta aplicación web 2.0 parte del axioma de la sobreinformación y desarrolla una teoría para tratar de ayudarnos a solucionar el permanente estado de saturación en el que nos encontramos:
Quién mejor para seleccionar información entre montañas de ella que un ser un humano. Y quién mejor entre todos los humanos que personas afines a nosotros, como nuestros amigos. De modo que en FriendFeed se pueden integrar todos los contenidos que generamos o seleccionamos una red de amigos (cada información se puede marcar con un simple “me gusta” o “no me gusta”). A partir de ahí, la aplicación está preparada para incluirte dentro de un “perfil” de usuarios que comparten intereses o afinidades (viene a ser algo parecido al “personas que tal vez conozcas” de facebook), y recibir noticias que ellos han considerado interesantes.
De modo que no tengamos que navegar a la deriva por los mares de internet, sino que es muy probable que tengamos nuestra dosis de internet con sólo pasar un rato por FriendFeed y ver qué les ha gustado a nuestros amigos. Puede ser una buena manera de encontrar el oro en el río revuelto en el que se está convirtiendo el interneeee !
Acabo de terminar El Manifiesto Cluetrain.
¿Tienes una empresa? ¿Trabajas para una empresa?¿Te interesa el mundo de la empresa?
¿Te gusta internet?
Si la respuesta a más de dos preguntas de las anteriores es sí, no deberías pasar sin leer este fabuloso manifiesto. Como bien dice la portada:
“Es obligatorio leer el MC. Así que léalo, empápese de él. Y si lo que lee le cabrea…¡Habrá funcionado!”
El Manifiesto está escrito por Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls y David Weinberger. En sus 210 páginas se recoge el resultado de las conversaciones entre estos cuatro y posteriormente con la comunidad que se fundó alrededor del sitio web que montaron allá por el año 1999, cuando ya ofrecían las 95 tesis en las que se basa el Manifiesto al público. Todavía hoy se puede entrar en http://www.cluetrain.com/ para ver esta página, en la que ya no se puede firmar el manifiesto como antaño, pero desde donde se pude leer íntegro por la patilla. También se puede comprar el libro en inglés o en español. Yo lo compré en e-Deusto (link anterior), con una oferta de la que me enteré a través de microsiervos por la que el libro me costó 1 céntimo.
Pese a que el libro en momentos puntuales peca de parecerse demasiado a un libro de autoayuda, se pueden sacar enseñanzas valiosísimas para comprender en qué sentido se va a mover la comunicación en internet, cómo van a cambiar las empresas en los próximos años, o mismamente comprender el fenómenos blogger, de redes sociales o cualquier otro que tenga que ver con la red.
Y todo esto, hablando sólo de jugar y de conversaciones. De verdad que merece la pena.
Te pongo en contexto. Te doy uno, aunque seguro que tú tienes el tuyo propio en mente.
14.30 h – Tienes más hambre que un perro pequeñito, y te encuentras un pelín adormilado. Estás sentado en la última clase del día cuando llega el turno de las exposiciones de compañeros. De modo que en los 15 minutos que el profesor les ha concedido, colocan 43 diapositivas a toda velocidad delante de tus ojos. Si pudieran, las pasarían un poco más rápido para evitar el horror que les supone hablar en público, pero entonces no podrían leerlas de cabo a rabo, como en efecto hacen. Las diapositivas, por supuesto, se han realizado con letra naranja sobre texto amarillo (esto te parece ridículo, pero ¿a que has estado en alguna presentación con powerpoint de fondo azul marino con letra negra?), y contienen el trabajo de 32 folios de la asignatura integramente transferido a diapositivas. Las negritas, y el sangrado están prohibidos. Quizá alguna lista, pero eso es todo. Toda la presentación se hace corriendo, mirando la pantalla o el papel, sin mirar a los ojos, porque no hay tiempo. Hay que escupir el contenido de las 43 transparencias antes de que el profesor nos quite puntos por pasarnos de la hora (esto es muy grande, lo que han aprendido algunos: te quitan puntos por pasarte de tiempo, pero no por ser un absoluto coñazo. Claro, entonces ellos no tendrían puntos ni para un mechero…).
Así se podría seguir horas y horas. Yo creo firmemente que el powerpoint es el cáncer de la comunicación en nuestros días. Por desgracia, se ha convertido en el estándar. Parece que si no aparecemos con un maravilloso powerpoint en nuestra reunión de resultados del viernes es que no nos hemos preparado la reunión. Que el que haga afirmaciones sin un gráfico maravilloso con la fuente muy clarita es un vago resabiado.
He discutido con varios amigos si el powerpoint es imprescindible, utilizable o completamente inútil. y ni yo mismo me aclaro en mi posición. Sí tengo claro que en ciertos tipos de negocio es claramente la herramienta a utilizar. Un consultor necesita cifras sobre las que apoyar sus razonamientos (aunque todos los que han trabajado en el sector conocen el dicho del contable: 2 +2 … ¿cuántos quieres que sean?). Creo que mi postura es que bien utilizado, como herramienta que es, puede tener cabida en según qué sesiones, pero jamás debería ser el estándar de la comunicación. Más que nada porque los humanos ya tenemos una poderosísima herramienta de comunicación: nosotros mismos. Tenemos una voz que modular, una ropa y un cuerpo que utilizar, un intelecto que nos permite transmitir un mismo mensaje en distintos tonos, o seleccionar los mensajes que más nos interesen, las palabras, los gestos, la mímica, los juegos de palabras, una ceja levantada en un momento bien elegido, un chiste malo, otro bueno, preguntarle a alguien despistado, reirte de ti mismo. Tenemos todas estas posibilidades, y nos quedamos en una fría pantalla de ordenador.
A mi lo que me interesa es el grueso de comunicaciones de conocimiento. El profesor que imparte una clase. El alumno que tiene que hablar de un tema que ha preparado para sus compañeros. Un colega en el trabajo que prepara un cursillo para el resto sobre una materia que conoce en profundidad.
Todos esos me ponen enfermo. Porque lo primero que piensan es lo que van a poner en el powerpoint. O se les va la cabeza al índice de su trabajo con introducción, historia, objetivos, y bla bla bla…
Toc toc! Oye,
¿se te ha ocurrido pensar si ese programa es el que más conviene a tu mensaje ?
¿y si en lugar de un pwp usas un vídeo que has grabado y editado?
¿y si en vez de eso hablas a la gente, mirando a los ojos e intentando hacer llegar tu mensaje?
¿y si resulta que la gente que está sentada escuchándote no conoce absolutamente nada de lo que estás hablando?¿Tu charla es asequible para cualquiera?
¿crees que la gente va a estar interesada en cualquier cosa cuentes lo que cuentes y lo cuentes como lo cuentes?¿no tendrías que preocuparte un poco en hacerlo interesante?
¿no te ha pasado que cuando tratas de recordar una asignatura a los pocos meses sólo recuerdas 10 ó 15 ideas? ¿no estás siendo demasiado pretencioso al intentar abarcar 15 de ellas en tus 15 minutos?
no voy a entrar en si tu powerpoint es bonito o no. Pero por dios… ¿se puede leer bien el texto en él?
También se podría seguir por aquí hasta el infinito.
Lo fundamental en este caso es que creo que aún estamos deslumbrados por el avance tecnológico, y no hemos podido asimilar el alcance de las nuevas herramientas que las máquinas nos ofrecen.En efecto, hoy puedo coger un texto en Adobe After Effects, retocarlo en Flash e incluirlo como objeto en mi presentación de Microsoft PowerPoint 2007 tuneao de la muerte. Y la verdad es que es una tentación difícilmente resistible, porque es que el texto es MUY GUAY.
Para mí, el paso fundamental es dejar de utilizar el maldito programa de cualquier manera. Usarlo exclusivamente con PALABRAS ( Yo pondría un canon de 1000 € por palabra una vez rebasadas las 20 en una diapositiva) o CITAS. Con este canon, igual habría quien usara 30 palabras. Pero las usaría porque el mensaje merecería realmente la pena.
Como muestra de lo que digo, y para que no parezca que odio PowerPoint, Excel y hasta al perro de Bill Gates, dejo una presentación de la maravillosa página del TED a cargo de Richard St. John. Está en inglés, aunque se entiende fácil.