Schuster, destituido. Y con razón

Hay que ser o muy tonto o muy listo. Según se quiera ver. Lo que está claro es que este tío no es una persona normal.

Nunca consiguió que el Madrid hiciera un juego brillante, ganó dos ligas porque el Barça no se presentó y porque a lo mejor supo motivar a los jugadores, que hicieron una segunda vuelta de órdago (parecía que iban más dopados que un ciclista). En Europa ha hecho repetidamente el ridículo.

Jamás entendió verdaderamente lo que el Madrid quiere ser y significar en el mundo del fútbol: la excelencia. De modo que hoy se va a la calle un a mi parecer excelente futbolista pero mal entrenador. Y una persona emocionalmente muy torpe ( o muy hábil, como dije antes, aunque esto lo mascullo entre dientes, porque es la versión que menos me trago ). Es de alma cándida el estar en una rueda de prensa después de perder un partido en el que te meten 4 goles jugando en casa, después de una mala racha en liga y una clasificación no resuelta en un grupo de la Champions relativamente asequible y decir: “No se le puede ganar al Barça. Además, este va a ser su año”. Le faltó decir: “¡Y los madridistas sois todos gilipollas!”.

Pues evidentemente, te despiden. Porque no pueden darte la responsabilidad de que hagas algo en lo que no crees. Es de juzgado de guardia. Es lo que faltaba al Madrid de hoy para terminar de ser el Camarote de los Hermanos Marx con Mijatovic (no me hagáis hablar de este que me enciendo) y Calderón en sus papeles estelares. Se puede escribir un libro con las torpezas e incompetencias de estos dos personajes, ninguno de los dos cualificados ni de lejos para gobernar una entidad como el Madrid.

Señor Schuster, que el Barcelona está futbolisticamente hablando a día de hoy a años luz del Madrid no lo tiene que decir usted. Cualquiera que entienda algo de fútbol se da cuenta. Cualquiera que sepa algo de números lo puede adivinar. Por lo tanto, no sé a qué viene que venga usted a soltar semejante tontería como que el Madrid no le puede ganar al Barça ahora mismo. Porque otra cosa que sabemos los que nos gusta el fútbol es que, lo que hace verdaderamente bonito a este deporte, es que cualquiera puede ganar a cualquiera en un sólo partido. Y si hablamos de un equipo que tiene 400 millones de presupuesto mucho más.

¿No hubiera sido mucho más inteligente hablar con respeto del Barça y decir sin embargo que el Madrid es un equipo campeón y que va a darlo todo y a intentar ganar siempre que juega? ¿No le habría sentado eso infinitamente mejor a todos los estamentos del club y a toda la gente que en definitiva paga su sueldo?

Sólo la normativa protectora de los entrenadores permite que individuos como Schuster puedan permitirse el lujo de hablar publicamente como Leo Bassi en lugar de como cabezas visibles que representan a un club con millones de seguidores en el mundo.

Hay que ver cómo está la crisis. Otro más al paro.



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