"Yes, we could!"

Pudimos. O mejor dicho, pudieron. La pasada semana tuvimos la excelente noticia de la victoria de Barack Obama en las Elecciones Presidenciales estadounidenses. La que para muchos era una victoria cantada se confirmó para regocijo de una amplia mayoría de países europeos.

Desde luego que Obama tenía muchas e importantes ventajas innatas con respecto a su contrincante (su trasfondo social, su edad, su partido suponía el cambio con el Gobierno actual…), y además de saber explotar todas sus virtudes ha sacado a relucir algunas que estaban ocultas para la mayoría.

Sin embargo, yo hago varias lecturas de estas elecciones.

La primera es que George W. Bush le ha puesto las elecciones imposibles a McCain con sus nefandos ocho años en el poder. Para el senador estas elecciones han sido como competir en los cien metros con alguien agarrándole por detrás. Si algo ha conseguido Bush ha sido poner a todos de acuerdo. De acuerdo sobre que seguramente haya sido el peor Presidente de los EEUU.

La segunda es que Obama lo tenía muy fácil para ganar. Por lo anteriormente mentado, porque tiene una historia personal que le acerca a muchísimos colectivos estadounidenses (persona de color, de padres inmigrantes, estudiante de Harvard, juventud, cercanía, internet, contribuciones privadas en la campaña…).

La tercera idea que me ronda la cabeza es el papelón que se le viene encima. EEUU atraviesa una de las situaciones más complicadas en los últimos 30-40 años. Además, sus ideas en determinados asuntos choca frontalmente con la de poderosos y arraigados colectivos en su país, de modo que habrá que ver cómo los aborda una vez investido.

En conclusión me parece que Barack Obama tiene depositadas muchas ilusiones en su persona, y habrá que ver en qué medida responde a las mismas con su gestión. Desde Europa se ve a Obama como el Salvador, como el cambio que se necesitaba, como la persona que lo va a hacer todo bien, pero sólo una situación interna propicia permitirá al senador abordar los complicados asuntos que tiene sobre la mesa. Para mí, lo más positivo de estas elecciones es que se han producido datos esperanzadores:

  • Record de participación: además con un importante voto joven, lo que en un país en el que los tradicionalismos pesan sobremanera y donde los adolescentes han estado secularmente apartados de la política, es muy importante que se hagan consciente de que son los dueños del futuro de su país.
  • Rechazo frontal a la política de Bush y apreciación de la necesidad de cambio: Europa venía lamentando la política estadounidense en innumerables niveles, pero el hecho de que los propios estadounidenses hayan levantado su voz para decir basta y para exigir el cambio es un hecho muy importante.
  • La oposición se ha mostrado razonable: McCain ha afrontado su derrota como todo un caballero, de hecho realizando un discurso de enhorabuena digno de elogio. Habrá que ver cómo enfocan los republicanos la oposición en el mandato, pero desde luego que la senda que parece que han escogido es esperanzadora.

Ahora “sólo” hay que esperar hasta enero para ver a Barack sentadito en su nuevo despacho. Mi sentimiento es de gran esperanza, si bien creo que la cuesta le va a resultar mucho más empinada de lo que piensa la mayoría!



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